Ella…

Tal vez amar sea eso, pensó ella…  (gritando en voz baja)

¿Qué es eso? preguntó el corazón,

eso, eso … (respondió avergonzada)

¡ No entiendo! (latiendo aclamaba)

y palpitando fuertemente preguntaba ¿Qué es “eso”?

y ella silenciosamente resalto: “Es necesitarlo”

y ¿ Qué es necesitarlo?

Es, lo más maravilloso que sentí en mi vida. ( dijo, en voz firme, gruesa y segura)

Eso es amor, exclamó latiendo mucho más fuerte el corazón,

ESA SOY YO, ( habló segura y desafiante).

¡Te enamoraste princesa!, le dijo el corazón (silenciosamente para que nadie escuche)

SÍ, dijo, ELLA, abiertamente para que todos oigan…

Por Vik

 

Sumergida en la difícil tarea de des-complicarse, ahuyentándose de todo aquello que hiere y vulnera, llorando el dolor que conlleva elegir lo simple y evitar lo complejo.

Por Vik

Pensarte

Pensarte, imaginando tu rostro reflejado en las aguas de aquel lago, sin tener siquiera evidencia de que se trate del Qaraoun o del Aaiha. Y aquí sigo, con pocas certezas, pero sabiendo que en tu vientre me engendraste, de tu cuerpo nací, de tu valiente y corta vida me permitiste emerger.

Pensarte, como tantas veces, en estas horas y en otras, contemplando ese retrato añejo y consentirme de conocer ese rostro, tu rostro, que me equipara, tan cansado y desesperado que me iguala; esos ojos, tus ojos tristes como los míos, encontrándose los tuyos de ayer en los míos de hoy, ambos mirando sin ver, perdidos por allí, no se dónde, quizás en las aguas transparentes del Qaraoun o del Aaiha. Y aquí sigo, buscando los míos entre los tuyos, reflejados en los fríos lagos del Líbano.

Pensarte, acunándome de niña, imaginarte, abrazándome hoy, sentirte más lejos que cuando, con vida, chocabas con aquella República Libanesa bañada por el Mar Mediterráneo que te alejó de mí.

Pensarte, llorando tu vida que ya no es, extrañando tus brazos que ya se fueron, necesitando tus ojos mirando los míos, deseando verte, transparentemente clara, tan solo una vez.

Dameri Silvia (2)Por Vik

Es ella

Es ella.

Allí situada: en la peligrosa y ordinaria existencia de sentimientos ocultos que no resurgen de ella, siendo responsable la maldita y perversa vergüenza que le idearon en su todo y en su nada.

Es ella.

Allí situada: en la eterna desdicha de un alma castigada, convertida en arcaica piedra, cubriendo hoscos y tétricos féretros.

Es ella.

Quien ya no sabe siquiera situarse.

La oscuridad irrumpía en los amaneceres de sus días,

Las sombras persistían cercando sus mañanas,

Los ruidos constantes la quebraron completa,

La parálisis de su alma la envolvió completamente inerte.

Ya respira silente,

Ya no se escucha,

Ya nada, ella, siente.

Por Vik

Y es ella,

                     quien recorre cada segundo sumergido en los tiempos,  indagando la razón responsable de su perpetua tristeza…

Por Vik

 

Minientrada

Me enfermé

Me enfermé el mismo día que tu vida decidiste terminar.

Me enfermé de dolor, culpa, desesperación, humillación, tristeza, desolación.

Me enfermé aquella mañana en que por última vez tu voz violenta, amenazante, tenebrosa y hostil resonó en mí.

Me enfermé cuando gatillaste sobre tu cuerpo, gatillando mi alma por última vez.

Mi alma destruida sin piedad no pudo reinventarse ya con nada, castigando mi ser una y otra vez, marchitando mis días, mis noches, mi vida y  hoy, ya es mi cuerpo quien se quiere ir, mi cuerpo enfermo, ya abatido, sin consuelo, ya cansado, sin anhelo, ya ultrajado, ya muerto.

Por Vik

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